Autocrítica


Hace ya medio año que estoy escribiendo en este blog; en este tiempo 34.241 veces alguien ha hecho un clic para hacerse partícipe de mis sensaciones, de mis ideas, de mis sueños y, por supuesto, también de mis penas y mis tristezas.

Este espacio nació el 14 de junio como una invitación para ser un lugar de encuentro para el optimismo, el positivismo, los proyectos, las ideas, los distintos puntos de vista.

Cinco días después anuncié la ingenua propuesta para un gobierno municipal de suma, donde estuviéramos todos los grupos dispuestos a colaborar en un proyecto común: un gobierno de tod@s y para tod@s; pocos días después, el rechazo de esa propuesta inició la publicación de los acuerdos de los plenos.

Fue una etapa muy creativa, donde introduje las encuestas (hasta la fecha he recibido más de 400 votos), secciones y pestañas que conforman el blog y que se hizo un referente para una media de casi trescientas visitas diarias durante el verano. Aquí nacieron proyectos como el Consejo Sectorial de Cultura, la aprobación de la Ordenanza de regulación de las terrazas, la organización del tráfico en la Plaza Mayor, la organización de las fiestas, la reordenación del espacio de museos para dar cabida a la fotografía antigua, las páginas web del Ayuntamiento, la secretaría virtual, las contrataciones públicas, el telebando, el camino asfaltado y turístico de acceso al pueblo por la balseta, la nueva iluminación, la ubicación de la antena de telefonía móvil, el programa para dejar de fumar, etc. y se quedaron en el tintero la museización, la sala de duelos, la oferta de empleo público, el espacio para fiestas juveniles, la ludoteca, los huertos familiares, el centro de día, la empresa de fomento del empleo… porque la moción de censura irrumpió en la vida pública, y en el blog, como un tsunami que lo arrasa todo.

Me costó aceptar que todos esos proyectos se quedaran en nada, porque fantasmas del pasado, muchos de ellos que ni tan siquiera conocía, inundaron el presente de emociones negativas. Mis sensaciones en esos días eran como un tío vivo y, por ejemplo, el mismo día 3 de noviembre escribí dos borradores que no publiqué (uno lo titulé “hoy soy feliz” y el otro “melancolía”); finalmente lo que publiqué fue “la importancia de las cosas“, un post que precisamente empecé hablando de mi estado de ánimo variable. Las entradas sobre la moción de censura llegaron a tener 500 visitas diarias, contrastando con mi estado físico aquejado de un malestar que terminó en el quirófano y que pasee por todas las instituciones aragonesas.

La verdad es que hasta el final creí que el sentido común se impondría y que la moción no llegaría a prosperar, máxime cuando Antonio estuvo dispuesto a ceder su puesto al siguiente de la lista; pero el PAR finalmente no aceptó.

Yo viví la moción en primera persona como un acto de violencia política, donde se pretendía alterar el orden existente por métodos, lícitos desde luego, pero no acordes a la realidad; por eso lo primero que hice es preguntarme por el papel que creía debería ser el de una oposición constructiva en esas especiales circunstancias.

Instalados en la oposición, asistimos a un primer pleno sin pregonar, a otros posteriores en que no se facilitaba la documentación necesaria para saber de qué iban a tratar, a unas reuniones donde se nos informaba de cuestiones sin importancia mientras nos enterábamos cenando en Castelserás que no iban a renovar a Dobato o que todas las obras iban a ser adjudicadas a un solo constructor.

Hemos sido leales en el gobierno y ahora lo somos en la oposición, nos hemos abstenido para mantener el equilibrio representativo, hemos facilitado el cambio de dirección, contribuimos en las actividades que se organizan… pero tengo la sensación que no se nos toma en consideración en nada: ahí sigue el programa de dejar de fumar sin desarrollar, la Plaza llena de coches, los proyectos abandonados, la concentración de contratación pública en una sola empresa…

En el último pleno he comprendido por fin (quizás Javi tenga razón en que soy tozudo, porque me cuesta creer algunas cosas) que no es posible ejercer una oposición constructiva si no hay un gobierno dispuesto a escuchar, a nosotros, y sobre todo al pueblo. El otro día por la noche, hablando con un amigo, me dijo que él cree que este blog contribuye a la confrontación y que era mejor dejar pasar las cosas: se trata de una persona por la que siento mucho afecto y su opinión es importante para mi, por eso me he planteado hacer una parada para la reflexión y la autocrítica.

Platón dijo algo como que “el castigo por no querer participar en la política, es acabar gobernado por personas peores que tú”. Por eso aposté por el cambio desde dentro, aportando un punto de vista nuevo (ni mejor ni peor, sólo diferente). Durante un tiempo lo hice desde el grupo de gobierno, en esa fructífera época que tantas satisfacciones trajo; ahora loo hago desde la oposición.

El papel de la oposición es el control al gobierno y ese es un juego necesario en democracia porque viene a ser como los límites tolerables para el ejercicio del poder; es cierto que soy bastante inflexible cuando se traspasan esos límites, pero reconozco que son los míos: no se hace por la salud del pueblo (sigue sin salir adelante el programa de dejar de fumar), no se hace por el ocio (sólo hay que ver como se van apagando luces y sumiendo al pueblo en la oscuridad), se escuchan voces que se ha abandonado el proyecto de centro de día, se conceden todas las obras al mismo constructor, se tiene miedo por ejercer los derechos ciudadanos… y ante eso, ¿qué hago?, ¿callar?, ¿exigir un gobierno responsable?.

No siento que aumente la confrontación quien pone en voz alta lo que se dice en voz baja con miedo, porque si callara, mi silencio sería cómplice. Me he ofrecido, y me ofrezco, para ayudar a sacar adelante aquéllos proyectos que el equipo de gobierno no quiera o no pueda, pero mientras no se haga, mientras no se gobierno por el pueblo y para el pueblo, siento que mi obligación es decirlo en voz alta, y para eso este blog es un recurso útil. Quisiera poder llegar al equilibrio entre ese ejercicio del control al gobierno y no aumentar la confrontación y para eso intento no poner adjetivos a las personas, sino a simples conductas.

Creo que Javi, Ana Marta, Gimeno y Carmen hacen las cosas lo mejor que saben, que no son en absoluto malas personas; puede que no esté de acuerdo en sus formas, o en los intereses que creo que defienden, o en las soluciones que presentan, o en la forma de plantear los problemas, o en las prioridades… pero os puedo asegurar que lo mismo me ha pasado con Felipe González, y con Zapatero, sí, y también con Aznar… pero ni a los de aquí, ni a los de allí, se me ocurre ponerles adjetivos que ni tan siquiera me vienen a la mente: yo no soy quien para jugar personas, sólo hablo de conductas.

Quiero seguir con este blog, porque es útil a quien lo lee y también para mí, porque a veces necesito una válvula, como este post, en la que volcar mis propias decepciones, o como el del otro día donde compartí alguna que otra arcada y lágrima. El ejercicio de la actividad de lo que se llama política me genera una sensación de soledad, de vacío: esas veces en que alguno me habéis parado por la calle para exigirme (¡incluso con gritos!) que el Ayuntamiento hiciera algo, como si fuera un ente capaz de hacer cosas por sí mismo; o la responsabilidad por el accidente en el Descenso y la falta de respuesta de la ambulancia contratada; o el temor ante una iniciativa novedosa que no sabía como saldría; o iniciar esos procedimientos sancionadores resolviendo recursos; o parar las obras que paramos… decisiones ante las que te sientes solo y no hay más satisfacción, ni más premio, que mirar a la calle y ver a la gente disfrutar de un pueblo “más amable” (ese era el objetivo).

Y si exijo al gobierno que gobierne para el pueblo (y no contra el pueblo), la misma receta me debo aplicar a mi; por eso inicio una encuesta y una invitación a los comentarios, sobre cómo creeís que debe ser el ejercicio de la oposición en La Fresneda o, lo que es lo mismo, este blog: esa es la información que me permitirá hacer una autocrítica más responsable.

La pregunta que planteo es “piensas que este blog …”; y las opciones son: “es útil porque ejerce la función de control”, “es útil porque aporta información”, “es inútil porque genera confrontación”, “es inútil porque el gobierno no necesita control”, “otra”. Me gustaría pensar que se responde con el corazón y no con el color, porque poca información daría que la gente del PP diga que es útil y la del PAR y PSOE que es inútil solamente por la pertenencia a uno de esos grupos.

Me quedo con mis reflexiones y con un recuerdo hacia unas personas que están pasando un momento muy especial: entre ellas Ana Marta porque acaba de tener su niña y su madre porque no puede disfrutar de ese momento: para las tres, tres generaciones de mujeres importantes en La Fresneda (dos ya lo han demostrado, la tercera acaba de iniciar su andadura), mis mejores deseos de felicidad.

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3 Responses to Autocrítica

  1. jrp1968 says:

    Lo que pienso: Creo que es un blog interesante, por que aporta información a los que no estamos allí pero nos interesa el pueblo. Quizás es cierto que los últimos escritos eran demasiados críticos, con una sensación de derrota amarga , por la perdida de la alcaldía, y quizás por la ilusión derrotada por hacer una política diferente. Las ultimas entradas daban un deje de mal rollo y creo que si que estaban tomando un tono de confrontación, que a mi particularmente no me gustaba, pero que entendía ese resentimiento, y después de acabar de leerlo me queda con la información que dabas , dejando un lado la manera de criticar a la actual junta de gobierno. Entiendo que la derrota te duela pero en la política creo que uno se hace mas enemigos que amigos y que hay que aceptar que hoy estas arriba y mañana abajo.
    Lo importante es dejar ese resentimiento y trabajar por el pueblo, sea desde la oposición o desde el gobierno, que es al final el que te agradecerá tu trabajo por ellos.Aunque no siempre se toman decisiones que gusten a todos.
    Por lo que te animo a que no dejes el Blog y podamos tener lo mas importante. LA INFORMACIÓN que nos das y es buen hacer un control al gobierno, por que esa es una de las funciones que tiene encomendada. Y para que no quede dudas, ya te dije que no soy de la cuerda de tu partido todo al contrario. Pero me gustaba tu enfoque de hacer participe a la gente y darle voz a través de las encuestas.
    Así que Animo y a seguir, que siempre espero tu noticias.
    Por cierto, cuanta razón tiene la cita de Platón,,
    Un saludo

  2. @jrp1968: en este tiempo pasado, mis sentimientos han sido lo más parecido a una montaña rusa, pero no sólo por la moción de censura, sino porque además ha coincidido con una intervención quirúrgica y tres ingresos en urgencias.
    Desde el escrutinio de los votos era aceptable el pacto entre partidos para gobernar, porque en eso consiste el juego democrático; quizás me hubiera gustado más que al hablar de pactos inicialmente se hubieran puesto encima de la mesa proyectos, propuestas electorales y una cierta dosis de generosidad, pero no me esperaba que sólo interesara quien iba a ser la persona que ocupara la alcaldía.
    Después, durante el proceso de moción de censura, conocí una parte de la política que pensaba que no existía, que creía que formaba parte de la política-ficción y que personalmente me resultó decepcionante la forma en que el PAR y el PP gestionaron esa crisis, que hubiera podido suponer una justificación importante para resolver viejos conflictos entre ambos partidos.
    Ahora toca hacer oposición y es cierto que me queda un poso de resentimiento por la forma de la moción (¿no hubiera bastado con decir que eran mayoría, sin necesidad de recurrir a lastimar a otra persona?), pero es más fuerte el impulso de servir al pueblo.
    En mi innata ingenuidad sigo pensando que todavía caben opciones al diálogo, pero sigo encontrando una obstinada barrera de rencor que impide el acercamiento.
    Te agradezco la sinceridad de tu comentario, porque me permite conocer otro punto de vista para poder mejorar mi comunicación con el pueblo, porque después de todo la finalidad de este blog ha sido, y sigue siendo, un compromiso con la información y la transparencia y, a la vez, con el deseo personal de no ofender ni insultar, aunque a veces acuda a la ironía de una viñeta o un comentario para expresar la crítica.
    Una vez más, tus palabras me hacen reflexionar positivamente.
    Un saludo,

  3. Pingback: Sacar provecho de la crisis « La Fresneda

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