Los Pinochos de la política


Hay dos tipos de mentirosos: la persona inmadura que miente para evitar las consecuencias de sus actos y la persona que utiliza la mentira como estrategia para alcanzar sus objetivos.

En la vida, es habitual que nos hayamos encontrado a esos dos tipos tan diferentes de actuar con resultados más o menos variopintos y hasta a veces graciosos; pero cuando esas personas alcanzar cuotas de poder, se convierten en auténticos peligros públicos.

El mentiroso inmaduro, incapaz de tomar decisiones propias por no asumir la responsabilidad de sus actos, posiblemente dejará pasar el tiempo sin hacer nada más que buscar la justificación a su propia inactividad, poniendo en las demás la culpa: es el tipo de disculpa de “yo habría hecho muchas cosas, pero no he podido porque no me han dejado”. Por tanto, el balance final de este tipo de político será “cero”.

El mentiroso estratégico es más peligroso, porque es una persona capaz de traspasar los límites éticos y de convivencia con total de satisfacer su ambición: en la vida normal, es la personalidad propia del estafador, que acude al engaño para obtener un beneficio económico, sin parar a medir el daño que puede hacer… las preferentes, por ejemplo, han dejado tras de sí una larga secuela de dolor que ha servido para enriquecer a unos pocos banqueros.

PINOCHO

Al mentiroso inmmaduro le pongo la cara de Pinocho, después de todo una persona atrapada en sus propias inseguridades, dejándose aconsejar por un zorro y un gato que le convencen para vender su libreta de valores: este tipo de personas son capaces de reflexionar y rectificar para finalmente dejarse tragar por la ballena y hacerla estornudar para salvar sus principios.

Pero en política, al mentiroso estratégico, atrapado en su propia ambición, no le importa utilizar la mentira con total de ganar votos y sin importarle el dolor que pueda generar en la dignidad y el honor ajenos; para este tipo de personas, cualquier cosa vale si es útil para acceder al poder o mantenerse en el sillón.

Al mentiroso estratégico no puedo ponerle cara, quizás porque tenga demasiadas, pero es un buen ejercicio que despejes tú el interrogante, para que sepas de quien debes cuidarte.

Anuncios

6 Responses to Los Pinochos de la política

  1. jrp1968 says:

    has clavado a Rajoy. He empezado a leer y esta descripción es ideal para el.
    pero es que en cada párrafo, veo este tipo de político reflejado en el.

    • Hola jrp1968: echaba de menos tus comentarios. Desconozco de qué conoces a rajoy para poder hacer un juicio personal tan duro como el que haces, pero supongo que serán grandes tus razones para adjudicarle la doble personalidad que comento en el post 🙂
      Hace tiempo, al hablar de la antidemocracia, hacía una diferencia entre la forma que las personas que formamos parte de partidos políticos nos tomamos las críticas. Ya ves, tú puedes entrar en el blog de un concejal del partido popular y decir que para ti mariano rajoy es un político mentiroso y no pasa nada, si es así como tú lo ves, y la discrepancia es sana: yo no identifico a rajoy en ninguno de los tipos de mentiroso, pero tampoco le conozco de nada como para hacer ningún otro juicio personal sobre él aunque, como todas las personas, merece el beneficio de la duda.
      En cambio, no te puedes ni imaginar las múltiples presiones que he recibido, y sigo recibiendo, por mantener este blog abierto por decir cosas como esta o esta.
      Podemos intentar ver la paja en el ojo de rajoy (o zapatero, que para este caso es igual), mientras negamos ver la viga en el propio, pero quizás eso no sea demasiado útil. Estamos de acuerdo en la necesidad de regenerar la clase política y que sirva a los intereses del pueblo y no a los personales de nadie, pero mi capacidad de influencia no llega demasiado lejos ya que soy el último concejal de la lista de la oposición de un pueblo de menos de 500 habitantes, lo que no suena a ser una persona con grandes influencias.
      Gracias por comentar, porque tu aportación es un buen dato para la reflexión. Mi propuesta es a la reflexión interna, a que, sin necesidad de querer quedar bien o dejar mal, podamos hacer el ejercicio de preguntarnos quién miente, por qué y para qué: si es para evitar una reprimenda, a mi me genera lástima, pero si es para mantenerse en el poder, asco.

      • jrp1968 says:

        Hola, en primer lugar pedirte disculpas si te ha molestado mi comentario, pero no era mi intención. Solo que lo he leído y me ha surgido Rajoy, como me podía haber sugerido Rubalcaba, Artur Mas o cualquier otro. Pero me ha salido primero porque me ha parecido una falta de respeto hacia la ciudadanía el espectáculo que ocurrió ayer en el congreso y la espantada que ha dado el Sr Rajoy para no dar explicaciones, no a los partidos políticos, sino a la ciudadanía sobre el caso Barcenas. Creo que era necesario que fuese al parlamento y mostrase total, en un sentido u otro, transparencia. Simplemente por decencia democrática.
        Pero también me asquea que el PSOE se ponga las manos en la cabeza por el caso Barcenas y esconda las suyas en los ERES de Andalucía como también me repugna que en Catalunya dos desfalcadores políticos no cumplan ni un mes de los 54 meses que les impusieron por robarnos dinero público y el Sr. Mas digo tan pancho que esto está dentro de la legalidad y se olvide este Sr. de la ética moral.
        Porque por este tipo de hacer política, el tu más, está alejando de ella a la ciudadanía. Y esto es muy peligroso porque por desgracia la política es necesaria y cuanto más alejado este el pueblo de ella más políticos mediocres tendremos que soportar y con ello la calidad de la democracia decae.
        Por qué el ciudadano deber vigilar a quien ha votado y pedir respeto por el voto emitido. Pero a este país nos falta mucha madurez política.
        Por eso pienso, a nivel de política, que en los pequeños pueblos es donde se podría realizar una política más cercana y llegar a cumplir el sueño de tener una democracia real y participativa. Pero por desgracia a estos pequeños núcleos también llega esta política contaminada que tenemos. Y es una lástima.
        Y animo con el Blog, Blogs como estos son necesarios, porque cuando leo tus razonamientos a mí también me hacen reflexionar y de verdad, aunque nos separen unas ideas y discrepemos en algunos puntos, comporto contigo muchas de tus reflexiones.
        Saludos y espero seguir leyéndote

        • jrp1968, muchas gracias por tus disculpas; no me ha molestado tu comentario, al contrario, me hace ver la necesidad que tenemos de expresar esa rabia interior que nos produce la forma en la que actúan quienes están en la política y la necesidad de quienes formamos parte de los partidos de que se escuche ese clamor.
          Comparto esa idea de que el “tú más” aleja de la política, porque pretende sortear el problema para poner el punto de mira en otro lugar: tú bárcena, tú los eres… y los demás nos quedamos con la náusea.
          El nombre del problema no es bárcenas ni los eres, sino que estamos hartos de corrupción, de falta de transparencia y de falta de participación. El debate no es ya tanto derecha/izquierda sino corrupción/honestidad, ocultismo/transparencia, prepotencia/participación.
          Siento una cierta impotencia frente a los escenarios supramunicipales porque mi margen de participación es mínimo, y en el escenario municipal es probable que haya muy poco ayuntamientos donde se haya prohibido hacer preguntas a la oposición, se le limite la participación a tres minutos cuando se debaten los presupuestos y se niegue reiteradamente la información económica y administrativa.
          Compartimos el sueño (para mí hubo un momento en que fue proyecto y lo llevamos a cabo durante cuatro meses) de una democracia real y participativa; mientras nos llega otra oportunidad, nos toca padecer la prepotencia.
          Cuando llegara ese día me gustaría que gente como tú estuviera ahí, ayudando a hacernos dar cuenta de aquéllo en lo que podríamos mejorar.
          Seguro que es posible hacer un pueblo amable para vivir sobre la base de la participación activa y transparencia, y merece la pena intentarlo.
          Un saludo,

  2. Pingback: Mienta, pero no engañe | La Fresneda

  3. Pingback: Mentiras | La Fresneda

Gracias por dejar tu punto de vista

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: